DOMINGO XXV T. ORDINARIO

 22 SEPTIEMBRE DE 2019

CICLO C

DISPONERSE

+ Procura no pensar en nada. Céntrate en lo que vas a hacer. Sitúa tus manos sobre la Biblia y cierra los ojos. Repite en tu interior: “Es Palabra de Dios”.

+ Es lectura orante y creyente del Evangelio de hoy. Para que sea creyente hay que creer, debes tener fe para que la lectura sea en fe. Dile al Señor que crees pero que te aumente la fe. Pídele al Espíritu Santo.

+ Sitúate a los pies del Señor. Ponte a la escucha de la Palabra con serenidad. Deja a un lado todo lo que te preocupa hoy, y olvídate por un rato de todo lo que tienes por delante. Ahora es tiempo de lectura y escucha de la Palabra.

LEER 

+ Lee el texto más de una vez. Trata de comprender el sentido de cada palabra. Fíjate especialmente en los personajes.

+ Lee en tu Biblia: Lc. 16, 1-13

+ ¿Por qué se llama la parábola del administrador sagaz? ¿Qué enseñanza trata Jesús de dar con esta parábola? Trata de definir en unas pocas palabras la idea principal del texto.

+ Más luz para profundizar en el texto: Am. 8, 4-7 / Sal. 112, 1-8 / 1ª Tim. 2, 1-8

+ El Señor no felicita por su conducta al administrador infiel. Lo que alaba es su habilidad, su astucia para salir de la situación. En eso los malvados son muchas veces más listos que los buenos. Los cristianos debemos estar prevenidos ante el dinero. Nos esclaviza, nos impone sus leyes, nos exige entrega total y exclusiva. Vivir para el dinero es incompatible con vivir para Dios. Servir a Dios nos exige usar el dinero para ponerlo al servicio del reinado de Dios.

ESCUCHAR

+ Haz silencio de nuevo. Si es preciso, vuelve a leer el texto al tiempo que vas dejando tiempos más o menos prolongados de silencio para la escucha.

+ ¿Qué tiene que decir este relato a tu forma de ir por la vida? ¿Qué palabras se quedan adheridas al corazón cuando lees en disposición de escucha al Señor?

+ Mira a Jesús que nos pide que tengamos los pies en el suelo. Mira a Jesús que por un lado nos previene de la seducción del dinero, de los bienes, de poseer y por otro lado nos pide que seamos sagaces, que sepamos movernos con habilidad ante las dificultades del mundo actual para colaborar en la construcción del Reino. Mira a Jesús que nos invita a tener iniciativa, a ser atrevidos, a desarrollar habilidades para sortear las dificultades que el mundo nos proporciona.

ORAR

+ Cuéntale al Señor qué te inquieta, cómo llevas tus asuntos, cómo administras los dones que Él te otorga. Habla con el Señor sobre las intenciones de tu corazón.

+ ¿Qué tiene que ver esta lectura con tu día a día? ¿Qué es lo que más te llama la atención del modo de obrar del administrador sagaz? ¿Y de que Jesús “alabe” su modo de proceder en el sentido de que ha sabido salir de la situación de apuro?

+ ¿Qué tienes que decir al Señor a partir de lo experimentado en este tiempo dedicado a la escucha de la Palabra? Examina tu interior. Mira qué sentimientos han brotado a partir de este tiempo de escucha.

VIVIR

+ Mira tu vida desde lo que la escucha de la Palabra del Señor te ha suscitado. Lleva a tu vida la Palabra y tu forma de vivir ponla a la luz de la Palabra. Pon de tu parte para que esto suceda.

+ ¿Con quién te quedas, con el Padre o con el dios dinero? ¿Eres consciente que tener como centro el dinero te dificulta mirar a las necesidades de los que te rodean?

+ Detente a reflexionar sobre el valor e importancia que tiene el dinero en tu vida. ¿Te seduce?, ¿te atrapa?, ¿te descentra?

TRES TAREAS

1.- Destaca las tres palabras que consideras claves para tu comprensión del texto.

2.- Construye una frase, una especie de antífona breve y sencilla, que resuma el mensaje central de esta lectura para ti.

3.- Encuentra en la lectura una acción pequeña, un gesto sencillo y concreto que poner en práctica para hacer el bien donde vives o trabajas.

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