Fabián Santos: Una experiencia de duelo, transformada en una oportunidad de crecimiento espiritual

El pasado 17 de Julio viajé desde Barcelona a mi país, con mucha alegría e ilusión de visitar y compartir con mi familia, ya que había transcurrido 1 año y dos meses que no los veía, y fue así como Dios nos permitió reunirnos durante un mes lleno de alegrías y llevar a cabo muchos planes que teníamos con mi llegada a el país.

Cuando llegué al aeropuerto de Guayaquil, fue una gran sorpresa ver a mi familia y amigos felices por mi llegada, luego nos quedamos en Guayaquil en casa de mi tía Anita, la cual le consideraba como mi segunda madre. Esa noche cada uno de mis familiares, expresaron unas palabras de bienvenida y al final mi tía lo hizo también, han quedado muy grabadas sus palabras ya que ella expresaba su alegría de ver cómo Dios, continúa ayudándome y mostrando su amor para con toda la familia, y mencionaba que siempre estaría con los brazos abiertos esperándome y rezando para que llegue hacer un buen sacerdote.

A los dos días de mi llegada ella sufrió un derrame cerebral, este primer derrame lo supera, y sigue en cuidados intensivos dentro del hospital, ese fin de semana me invitaron a predicar un retiro a  los hermanos del Movimiento Juan XXIII, fui a predicar y este servicio lo ofrecí por la salud de ella,  luego el 30 de julio a las 11:00 pm le dio un infarto cerebral, el cual le complicó su estado de salud, y el 1 de agosto a las 2:00 pm falleció. Durante los 14 días que estuvo en la clínica, nos mostró grandes ganas de seguir viviendo y estaba a pesar de su enfermedad pendiente de todo.

Esta gran prueba que he tenido que pasar, han sido momentos muy difíciles de cuestionar un poco a Dios sobre todo esto que pasó, también el día de su funeral aprendí una gran lección, muchas veces en momentos como estos brindamos consuelo a otras personas que pasan por este dolor, pero cuando corresponde vivirlo en primera persona, me di cuenta de cuán difícil es ver la voluntad de Dios en este acontecimiento de la pérdida de un ser querido.

También en este momento de dolor, hubo muchas manifestaciones de cercanía de manera especial del Padre Aitor y el Diácono Fran, que estaban en el País, amigos muy cercanos a la familia también se hicieron presente, mis compañeros del seminario también, expresando su cercanía y apoyo en la oración, sin lugar a duda todo esto nos ayudó a poder empezar a caminar sin la presencia de mi tía ya en este mundo.

En mi parroquia de origen en Ecuador ayudé dando una charla a los catequistas, acompañé a mi párroco en algunas misas al campo, contando la experiencia de mi formación acá en España, luego el 16 de agosto fueron las fiestas patronales en honor a San Jacinto, en la cual participé también.

Cuando tenía que regresar nuevamente a España, me costó bastante dejar a mi familia en estos momentos que estábamos pasando, pero ellos a pesar de todo me apoyaron y me incentivaron a continuar, y a seguirme preparando, ya que la mayor ilusión para Anita es que llegue hacer un buen sacerdote.

Terminaría con una frase de la Carta a los Romanos 8, 28-30:

“Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien; a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo para que él fuera el primogénito de muchos hermanos.”

Quiero durante esta etapa del duelo llegar a comprender esta frase que me la recomendó reflexionarla mi Director Espiritual.

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One thought on “Fabián Santos: Una experiencia de duelo, transformada en una oportunidad de crecimiento espiritual

  1. gonzalo

    Fabian un Abrazo .

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