I Domingo de Adviento 2017

Inauguramos una nueva sección en nuestra página web con los materiales utilizados en la Escuela de Oración que tiene lugar en el Seminario habitualmente los terceros viernes de mes.

“Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa” (Mc 13, 33 – 37 )

DISPONERSE

+ Busca un tiempo para estar tranquilo. Párate un rato. Pide a María que te abra a la acción del Espíritu Santo. Se trata de prepararte para escuchar. Evita distracciones y ruidos.

+ Comienza con una oración sencilla. Respira honda y pausadamente varias veces. Disponerse a iniciar la lectura orante y creyente de un texto bíblico de la mano de María, es una garantía. Se trata de decir que sí.

LEER

+ Lee despacio y haciendo pausas de silencio, parándote donde especialmente te toque interiormente.Lee el texto más de una vez. Busca comprender qué dice el texto. Pon atención a cada palabra. Si profundizas en el contexto de entonces, actualizas mejor el mensaje del texto hoy.

+ Lee en tu Biblia: Mc 13, 33-37

+ ¿Qué significa la palabra “velar”? ¿Cuántas veces aparece en el texto? ¿Te ayuda a comprender lo que Jesús pide en este texto el ejemplo del hombre que salió de viaje?

+ Más luz para profundizar en el texto: Is 63, 16-17.19; Is 64, 2-7; Salmo 79, 2-19; 1ª Cor 1, 3-9

+ Llamada a la vigilancia continua. Se parece a la parábola de las muchachas que esperaban al esposo o a la de los talentos del evangelio de Mateo (cap. 25). Es seguro que el Señor, aunque tarde, vendrá, para todos y cada uno de nosotros cuando nos llegue el momento. Lo esperamos con ilusión y con ganas. Y estamos preparando su venida.

ESCUCHAR

+ Se escucha dejando que las palabras lleguen al corazón. Saborea, paladea, disfruta que Dios quiere hablar contigo a través de las palabras. Escuchar es mirar a quien te habla más que pensar.

+ ¿Qué te dice a ti esta petición de Jesús? ¿Qué sentido y valor tienen en tu vida: estar alerta, velando, despierto, a la escucha del Señor? ¿En qué puede encontrarte el Señor dormido?

+ Mira a Jesús despertando en ti esperanzas y ganas de permanecer con Él. Parece que no quiera que nos durmamos, nos instalemos ni nos acomodemos. No quiere que seamos cristianos sin Jesús, sin que el corazón nos vibre con su presencia. Mira a Jesús insistiendo en lo que más le importa, que estemos junto a Él. Mira a Jesús dejando claro que esta petición no es solo para unos cuantos, sino para todos.

ORAR

+ Da respuestas a lo que hace su Palabra en tu corazón: da gracias, pide ayuda, confía, ama… Jesús no es una idea. Habla con Él desde lo que has leído. Cuéntale lo que te hace decirle esta lectura.

+ ¿Qué tienes que responder a Jesús a partir de esta petición concreta? Habla con Él sobre tus cansancios, tus desánimos y todo lo que te lleva a dormirte, a no estar en vela. ¿Qué pones de tu parte para permanecer despierto?

VIVIR

+ Jesús te busca en tus pobrezas y limitaciones, no cuando estés bien por ti mismo. No es lo mismo vivir a tu manera y saber mucho de Dios, que llevar la vida en Jesús. No se trata de llenarte la vida de propósitos, sino de dejarte guiar por Él.

+ ¿En qué se nota en tu vida que quieres mantenerte en vela en las cosas del Señor? ¿Y en qué esperas su venida? ¿En qué lo notan las personas con las que viven?

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