II Domingo de Pascua 2018

“A los ocho días llegó Jesús” (Jn. 20, 19 – 31)

II Domingo de Pascua – 8 de abril de 2018

DISPONERSE

+ Decide encontrar un lugar tranquilo. Ponte cómodo, respira hondo. Busca silencio y quietud. Céntrate en lo que haces. Pide al Espíritu Santo que te ayude y te guíe. Ábrele tu corazón.

+ La señal de la cruz puede ayudarte para entrar en faena, para disponerte para este rato de lectura orante y creyente. Lo que vas a hacer, lo haces “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”

LEER

+ Lee muy despacio, con mucha atención al texto. Haz pausas de silencio. Lee varias veces, algunas de ellas en voz alta. Busca comprender qué dice el texto. Usa las ayudas de tu Biblia. Pon atención en cada palabra. Sitúate en la escena.

+ Lee en tu Biblia: Jn. 20, 19 – 31

+ ¿Cómo entró Jesús en esa casa? ¿Dónde se situó Jesús? ¿Qué es lo primero que desea Jesús a sus discípulos? ¿Cuánto tiempo pasa entre una y otra aparición de Jesús? ¿Qué tiene que ver el aliento de Jesús con la recepción del Espíritu Santo?

+ Más luz para profundizar en el texto: Hch. 4, 32-35 / Sal. 117, 2-27 / 1ª Jn. 5, 1-6

+ Miedo de los discípulos. Paz del Resucitado. Alegría in-mensa. Envío del Espíritu Santo. Perdón… y después la incredulidad de Tomás; la experiencia y el encuentro con el Resucitado se hace en comunidad, y Tomás no estaba con ellos. Al domingo siguiente sí está reunido con los demás; entonces “ve” al Señor y hace la confesión de fe más profunda de todo el Evangelio: “Señor mío y Dios mio”.

ESCUCHAR

+ Quédate con la frase o palabras del texto que más te impresionan. Haz silencio interior. Abre los ojos y oídos al corazón. Déjate hacer. Cae en la cuenta de que es Dios quien quiere hablarte para tu vida de ahora.

+ ¿Qué te enseña Tomas en este relato? ¿En qué se parecen la fe de Tomas y la tuya? ¿Qué te sugiere el deseo de paz de Jesús a sus discípulos? ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en tu vida?

+ Mira a Jesús entrando en una casa sin abrir la puerta. Mira a Jesús con las marcas de su crucifixión en sus manos y en su costado. Mira a Jesús alegrando a sus discípulos al comprobar que el Resucitado es el Crucificado. Mira a Jesús enviando a sus discípulos, como a Él lo envió el Padre. Mira a Jesús anunciando el perdón de los pecados. Mira a Jesús en su relación con Tomás. Mira a Jesús y no dejes de mirarlo, porque ha resucitado.

ORAR

+ Ten cuidado de la rutina y no salir de las mismas palabras y planteamientos de siempre. Pisa tierra, no te vayas a las nubes. Responde a quien te habla. Usa tus propias palabras para hablar con el Señor de lo que te dice el texto.

+ ¿Qué tienes que decir al Señor en la lectura orante y creyente de este texto? Habla con el Señor sobre lo de situarse en medio de sus discípulos. Habla con confianza sobre la proclamación de Tomás: “Señor mio y Dios mio”.

VIVIR

+ Mira tu forma de vida desde la vida de Jesús. Busca aprender de sus gestos y detalles de servicio a quienes lo necesitan. La Palabra de cada día va dando sentido y luz a todo lo que ocurre.

+ ¿Qué tiene que ver con tu vida el último versículo de este relato? Léelo de nuevo. ¿Es tu vida como la del que sigue a Jesús, el Resucitado? ¿Cuánta alegría hay en tu vida?

(Visited 60 times, 1 visits today)

Related posts

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.