La familia, el hogar de Cristo

Se podría decir que existen diversas formas de aprender; la lectura de buenos libros, el estudio de un determinado tema usando esquemas e “hincando los codos”, o la escucha atenta de buenos profesores que imparten sus asignaturas con pasión por la materia que enseñan. Estos métodos de estudio, que forman parte del Máster en Pastoral Familiar del Instituto Juan Pablo II, hacen disfrutar y comprender mejor ese gran regalo que Dios ha hecho al hombre y a la mujer, esto es, la vocación al Matrimonio. Sin embargo, en cada una de estas experiencias y en el testimonio dado por las familias que cursaban el Máster, había algo de novedoso, distinto. Puedo decir que he encontrado un solo Maestro que comparte la lección con otro, la familia, porque comparte con ella su Vida y su Amor. Esta enseñanza del Maestro se graba en el corazón de tal forma que el tiempo es incapaz de borrarla, permanece en nosotros posibilitando que se vaya haciendo vida. Hoy y ahora, transcurrido un mes de mi estancia en en Segorbe, Castellón, destacaría tres grandes regalos que el Señor me hizo y que, como ya digo, permanecen.

Jorge Master Familia 2016
Durante una de las dinámicas del Master

El primero es haber podido poner palabras a lo que he vivido en mi propia familia, es decir, que la familia cristiana es el hogar en el que Cristo habita envuelto en pañales, en el que está Cristo niño y Cristo adolescente, Cristo en el amor entre un padre y una madre y entre los hijos y los padres, Cristo en la cruz y Cristo resucitado. Este gran misterio se manifiesta cada día en una mirada cariñosa de la madre hacia el hijo, en el esfuerzo por poner la mesa, recogerla y fregar, en la comida que compartimos, en una discusión que concluye en el perdón, en un gracias, en “mamá que buena te ha quedado la cena” aunque no te guste como cocina tu madre, en la plancha y en hacerse la cama. Cristo habita en la familia como en su propia casa. Por ello, puedo decir que a lo largo de esta semana he estado en el hogar de José y María, el hogar de mi Salvador.

Jorge Master Familia 2016
Durante uno de los momentos de oración del Master

El segundo gran regalo es hacerme más consciente de aquello que posibilita que la familia sea el hogar en el que Cristo habita como en su propia casa: la oración. Orar en familia es amar y ser amados, es construir sobre la Roca más firme. Por las mañanas había un momento de catequesis para los niños en el que también estaban presente los padres, además participábamos en la Eucaristía diaria, en ratos de oración ante el Santísimo y, por supuesto, el Rosario. Hacer partícipe a María de la vida familiar es fundamental, puesto que ella se encarga, junto a su Hijo, de dar a la familia ese ambiente de hogar en el que el Amor, que es Dios mismo, va creciendo en y entre los miembros que la forman.

Jorge Master Familia 2016
Durante una de las clases del Master

Por último, como es comprensible, tuve la gracia de compartir muchos ratos de conversaciones y testimonios con los matrimonios que asistieron, ya fuera en las excursiones que se organizaban por la tarde, las tertulias de la noche o en las comidas y las cenas. Todos ellos se mostraban muy agradecidos de que un sacerdote o seminarista decidiera compartir aquellos días de Máster, y es que en algún momento de su vida matrimonial o en el noviazgo siempre aparecía la figura de algún sacerdote que les había acompañado. Veo, por así decirlo, la grandeza de mi propia vocación en las vidas de servicio de otros que dieron su si al Señor para servirle como presbíteros. En definitiva, no he hecho más que empezar. Por delante me quedan tres años de máster que sin duda me ayudarán a seguir profundizando en la grandeza del amor de Dios y el amor humano vivido en el matrimonio y en el sacerdocio.

Jorge Master Familia 2016
Jorge con una de las familias del Master
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2 thoughts on “La familia, el hogar de Cristo

  1. Conchita Glez. del Valle

    Enhorabuena por el artículo. ¡Qué poco se valora hoy la familia como cuna de fe! Con tanto afán por dejar a los niños sin nociones sobre el cristianismo para que sean más libres. Animo. Nosotros te acompañamos con nuestra oración.

  2. Jaime y Ariadna

    Grande Jorge.
    Un fuerte abrazo de una familia del Master

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