LA VIDA BOCA ARRIBA (IX)

– Otra molestia que se me suma: ¿No me estaré buscando una noble huida? Porque, hay que reconocerlo, Kepa, vivir la Fe, en este tiempo nuestro, no tiene nada de fácil. También es verdad que las Monjas que voy conociendo, poco cobardes me parecen; más bien, me parecen muy valientes. En fin, ¡esto es un lío mayúsculo!
– A mí me parece que dices cosas muy sensatas…
– Sí, pero, ¿con qué me quedo? Estoy rezando como nunca, pidiéndole a Dios que me dé Luz. Y percibo Su Voz, al acercarme a la Palabra. Estos días escuchábamos de Jesús su afán por que creamos en el Hijo del Hombre para tener Vida Eterna. Sin embargo, yo veo que estamos muy centrados en lo que nosotros hacemos, proyectamos, estructuramos, opinamos… Pero, la piedra del sepulcro no la hemos corrido ninguno de nosotros; ni tampoco María Magdalena, Pedro, Juan o alguno de aquellos Apóstoles. O sea, que no es cosa de ponernos estupendos en cuanto al hacer. Pisar firme, sí; pero, como creyentes. Es decir, Kepa, ¿no solemos repetir que se trata de ser? Es justo lo que, según yo lo veo, subraya la Vida Contemplativa: lo que, en la Iglesia, se es ante Dios.
– ¡Ay, chica!, me lo dices una hora después de que haya tenido que escuchar que, total, a un paciente sedado, ¿para qué administrarle la Unción de Enfermos? ¡Como si no se tratara, sobre todo, de lo que Dios obra, de la acción de Su Gracia! ¡Perdón, ya te he vuelto a interrumpir!
– Kepa, ¡me voy a las Misiones!
– No te sigo. Si me estabas insinuando guiños nítidos del Señor orientados a la Vida Contemplativa, ¿no? ¿No te estaba entendiendo bien?
– Perfectamente. Pero quiero dar una oportunidad a la opción más práctica. Lo tengo ya hablado con las Hijas de
S. Torcuato, que impulsan la Misión en extensísimas Parroquias de Mordania Oriental. Voy, de entrada, para los tres meses de verano. D. Serafín se va a poner contentísimo, cuando lo sepa.
– Aquí me tienes, para lo que te pueda hacer falta. Por lo poco que sé de esas Religiosas, son muy majas y muy serias. ¡Adelante, Ana! Más no te puedo decir ahora: ¡Que me has dejado sentado en el suelo, con la cintura rota por este quiebro, jajajajá!
(Continuará)
Francisco Javier Rojas
Director del secretariado para los Monasterios de Clausura de la Diócesis de Bilbao
(Visited 66 times, 1 visits today)

Related posts

One thought on “LA VIDA BOCA ARRIBA (IX)

  1. Javier

    ¡Qué bellos paisajes, en Mordania Oriental! Pero, ¡qué cruel el conflicto que la enfrentó a Mordania del Sur! La causa: el priogmio, que tanto abarata la rotura de jeans en Occidente. Sólo permanecieron las Hijas de S. Torcuato y ocho Padres tiburcitas. ¿Os suena?

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.