Los efectos del Orden Sacerdotal

¿Has escuchado en los matrimonios que se diga “hasta que la muerte los separe”? En el caso de nosotros, los sacerdotes, cuando somos ordenados, no se dice nada respecto a la muerte, sino por el contrario, se dice “eres sacerdote para siempre”… ¿Sabías que el sacramento del sacerdocio nadie ni nada lo puede borrar?

El sacramento del orden, si bien es un sacramento de servicio, o sea para los demás, también da una gracia muy especial a quienes lo recibimos. Sin dejar de ser hombre frágiles y pecadores, nuestra dignidad se eleva increíblemente, ya que, somos constituidos Ministros de Dios y dispensadores de los Tesoros Divinos.

Con este sacramento recibimos una serie de efectos sobrenaturales que nos ayudan a cumplir nuestra misión. Estos son los 3 principales:

  1. La gracia sacramental, es decir, la ayuda sobrenatural que necesitamos para ejercer de manera adecuada las funciones que corresponden al ministerio, como por ejemplo, celebrar la Misa y perdonar los pecados en la Confesión.
  2. El carácter indeleble, es decir que no se borra, igual que el Bautismo y la Confirmación, ya que imprimen “carácter”. Es por eso que los que somos ordenados sacerdotes, lo seremos para siempre. Este carácter nos hace uno con Cristo sacerdote, permitiéndonos ser otros Cristos en la celebración de los sacramentos.
  3. Y por último, el sacramento del Orden aumenta la gracia santificante, que es la ayuda que Dios nos da para responder a nuestro llamado a ser verdaderos hijos suyos.

Tengo que reconocer que esto es demasiado grande y totalmente inmerecido, pero la gracia de Dios es poderosa y su misericordia es infinita.

Ahondando un poco…

Con este sacramento se reciben varios efectos de orden sobrenatural que le ayudan al cumplimiento de su misión.

El carácter indeleble, que se recibe en este sacramento, es diferente al del Bautismo y el de la Confirmación, pues constituye al sujeto como sacerdote para siempre. Lo lleva a su plenitud sacerdotal, perfecciona el poder sacerdotal y lo capacita para poder ejercer con facilidad el poder sacerdotal.

Todo esto es posible porque el carácter configura a quien lo recibe con Cristo. Lo que hace que el sacerdote se convierta en ministro autorizado de la palabra de Dios, y de ese modo ejercer la misión de enseñar. Así mismo, se convierte en ministro de los sacramentos, en especial de la Eucaristía, donde este ministerio encuentra su plenitud, su centro y su eficacia, y de este modo ejerce el poder de santificar. Además, se convierte en ministro del pueblo, ejerciendo el poder de gobernar.

Otro efecto de este sacramento es la potestad espiritual. En virtud del sacramento, se entra a formar parte de la jerarquía de la Iglesia, la cual podemos ver en dos planos. Una, la jerarquía del Orden, formada por los obispos, sacerdotes y diáconos, que tiene como fin ofrecer el Santo Sacrificio y la administración de los sacramentos. Otra es la jerarquía de jurisdicción, formada por el Papa y los obispos unidos a él. En este caso, los sacerdotes y los diáconos entran a formar parte de ella, mediante la colaboración que prestan al Obispo del lugar.

Por ser sacramento de vivos, aumenta la gracia santificante y concede la gracia sacramental propia, que en este sacramento es una ayuda sobrenatural necesaria para poder ejercer las funciones correspondientes al grado recibido.

Para leer el artículo completo: Centro de Estudios Católicos


conectacec

El Centro de Estudios Católicos (CEC) es un punto de encuentro dedicado al estudio, la reflexión y el diálogo sobre diversas realidades humanas iluminadas por la riqueza de la fe, buscando impulsar un compromiso activo de los laicos, contribuir a hacer más comprensible a los hombres y mujeres de hoy la fe, y acoger e incentivar las diversas manifestaciones de lo que de humano hay en la actualidad.

(Visited 301 times, 1 visits today)

Related posts

Leave a Comment