Catedral de Bilbao

En la Eucaristía del pasado domingo 15 de noviembre, nos acordamos de todas las personas entregadas, desde cualquier vocación, a la labor evangelizadora en nuestra diócesis. También pedimos al Señor que envíe colaboradores suyos a esta Iglesia de Bizkaia. El Concilio Vaticano II nos recuerda que “la Liturgia es la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza, pues los trabajos apostólicos se ordenan a que todos, hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, se reúnan, alaben a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la Cena del Señor”. De aquí nace, incluso, la inmensa labor social de la Iglesia y todos los servicios que pueda prestar en beneficio de la sociedad.

En el momento de oración, tras la Eucaristía, reflexionamos sobre cómo la vocación última a la que Dios nos llama es a ser sus hijos, hijos en su Hijo Jesucristo. Las lecturas nos invitaban a convertirnos, es decir, a volvernos a Jesús, a girar todo nuestro ser, nuestra mirada, nuestra mente, nuestros deseos, nuestro pensamiento… a Jesús. No es un ejercicio sólo de mente o de corazón, es una actitud, un movimiento físico. Convertirnos no es sólo «desear cambiar» sino ponernos en actitud de cambio, acogiendo su gracia y modificando nuestra conducta, nuestros actos, todo aquello que pueda alejarnos de Él. Por eso, vueltos a Jesús, la carta de Pedro, la cual leímos en la oración, nos invitaba a comportarnos como Él, sabiendo que no sólo nos ha precedido en el camino, sino que nos sigue acompañando en él como Buen Pastor y guardián. Todos los cristianos y cristianas estamos llamados a concretar esta vocación última de ser hijos en el Hijo en una vocación específica. El Señor sigue invitándonos a ser religiosos, religiosas, contemplativos y contemplativas, diáconos, sacerdotes, madres y padres cristianos, laicos y laicas comprometidos con la misión de la Iglesia y comprometidos con el mundo, sobre todo con nuestros hermanos más necesitados (así lo hacen los «buenos pastores» que siempre están pendiente de las ovejas más débiles, enfermas o heridas) y en un trabajo concreto a favor de la justicia, la paz, el diálogo, la comunión y el cuidado de la Creación.

Os invitamos a que participéis de esta celebración todos los terceros domingos de mes en la Catedral de Santiago a las 19:00. ¡Estáis invitados!


borja uriarte

Borja Uriarte
Seminarista Diocesano de Bilbao
1º Licenciatura en Teología Fundamental (III Fase)

(Visited 76 times, 1 visits today)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.