sigueme nube

Desde un profundo convencimiento de que Dios sigue llamándonos a vivir una vida plena en el cumplimiento de su voluntad llevamos a cabo nuestra tarea en el pequeño grupo de pastoral vocacional

La actividad que realizamos en este grupo se compone, principalmente, de dos acciones que nacen de un mismo origen: Dios llama hoy y te llama por tu nombre. Por un lado, acudimos a diversos grupos de jóvenes, ya sea en parroquias o colegios, con lo poco y lo mucho que tenemos, que es nuestra propia experiencia de encuentro con Cristo. Esta misma experiencia es la que procuramos renovar cada día y transmitirla a otros, con el fin de que estos vean que es posible un encuentro con Cristo hoy, encuentro que transforma la vida. Hasta ahora hemos visitado un grupo del colegio de la Pureza de María, pero tenemos proyectados para este mes de diciembre varios encuentros. Por otro lado, tenemos dos grupos de discernimiento vocacional: uno de adultos y otro de chavales. Borja y yo caminamos junto a este último, abierto a cualquiera que este dispuesto ha preguntarse: ¿Qué quieres de mí, Señor? Venimos reuniéndonos desde el mes de septiembre, dos sábados al mes por las tardes. La idea es reservar uno de los días a la oración y otro a diversas actividades, desde compartir las propuestas de oración y reflexión que les ayudan en su discernimiento, a excursiones, películas, visitas a museos…

Como se decía al comienzo, la motivación fundamental que ha llevado a formar este grupo está en la certeza, como cristianos y también como seminaristas, de que Cristo nos está llamando. Llama, en un primer momento, a través de las inquietudes que tenemos en nuestro corazón. Si yo le pregunto a un chico por qué quiere ser médico, empresario, abogado o por qué ha pensado en formar una familia, podrá darme unas cuantas razones de ello. Pero el origen de por qué escoger esto o lo otro en mi vida, la raíz del querer dedicar la vida a una cosa u otra, está única y exclusivamente en Dios. Es fundamental que caigamos en la cuenta de ello y más si nos llamamos a nosotros mismos cristianos, esto es, quienes viven la vida en compañía de Cristo.

Sin embargo, la vida no se limita a nuestras inquietudes personales, por profundas que sean. Por ello, Dios se sirve de personas para comunicarnos su voluntad, para que nos lleven a un encuentro con Cristo y nos orienten en nuestras decisiones.

Por último, todo esto está muy bien, pero se requiere un paso más si de verdad queremos abrir las puertas de nuestra vida a Cristo, y es la oración. Este paso no lo da nadie por ti, ni por mí, ni yo por otro. Cristo te busca, y te ha llamado. Ahora tú eres quien decide tratar con Él de tú a tú. ¿Te la juegas?


Borja y JorgeBorja Uriarte
Seminarista Diocesano de Bilbao
1º Licenciatura Teología Fundamental (III Fase)

Jorge Ugalde
Seminarista Diocesano de Bilbao
3º Filosofía-Teología (II Fase)

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