TEXTO BÍBLICO:  Lc. 6, 17. 20-26

“Bienaventurados los pobres. Ay de vosotros los ricos”

DISPONERSE

+ Haz algo por entrar en la presencia de Dios: silencio, canto, breve oración, un signo… Silénciate por dentro. Entra dentro de ti. Pídele ayuda al Espíritu Santo, que habita en ti. Céntrate en lo que haces. Respira profunda y pausadamente.

+Olvídate de ti para centrarte en el Señor. Pide al Espíritu Santo que te abra el corazón para recibir y acoger la Palabra. Confía en María que te enseña a hacer vida la Palabra.

LEER 

+ Haz una lectura reposada del texto. Lee despacio, lentamente, en voz alta y haciendo pausas de silencio. Busca comprender qué dice el texto. Al terminar, dí con fe: “Palabra de Dios”.

+ Lee en tu Biblia: Lc. 6, 17. 20-26

 + ¿Qué  sabes de las bienaventuranzas? ¿Dónde tiene lugar este pasaje? Lee también Mt. 5, 1-12. Compara ambos textos. ¿Qué diferencias encuentras?

+ Más luz para profundizar en el texto: Jr. 17, 5-8 / Sal. 6, 1-6 / 1ª Col. 15, 12. 16-20

+ El texto está formulado en segunda persona, lo que indica que, tanto las cuatro bienaventuranzas como las cuatro imprecaciones, están referidas directamente al oyente o al lector de modo que habrá que situarse en una u otra categoría. El uso del tiempo presente en la primera bienaventuranza y la primera imprecación referidas a los pobres y ricos marca definitivamente que desde la actualidad el Reino pertenece a los pobres y no a los ricos. El resto de las situaciones se verán colmados cuando el Reino llegue a su plenitud.

ESCUCHAR

+ Haz silencio de nuevo. Ábrete a decir que sí, como María. Señor, ¿qué me dice a mi este texto? ¿Qué quieres cambiar de mi vida con este mensaje? ¿Qué me molesta en este texto? ¿Qué me agrada? ¿Qué me estimula de esta Palabra? ¿Qué me atrae? ¿Por qué me atrae?

+ ¿Qué te sugiere este pasaje? ¿Dónde te sitúas según el texto? ¿Entre los bienaventurados o en los “ayes”? ¿De qué formas participas tú en la construcción del Reino?

+ Mira a Jesús dirigiéndose a una gran muchedumbre. Mira a Jesús poniendo su mirada fija en sus discípulos. Mira a Jesús que distingue entre pobres y ricos, hambrientos y saciados, los que lloran y los que ríen y los perseguidos por su causa y los que son elogiados y bien mirados. Mira a Jesús que enseña que irá ocurriendo con la construcción del Reino hasta su llegada definitiva.

ORAR

+ Responde al Señor a partir del texto que has leído. Da respuestas a lo que su Palabra hace en tu corazón. Preséntate ante el Señor con sinceridad. Ora con sencillez. Dile que estás dispuesto a seguir creciendo, y pídele lo que todavía no puedes lograr, lo que necesitas.

+ Habla con el Señor de cada una de las situaciones de las bienaventuranzas y las imprecaciones. Sitúate en unas y otras. Cuéntale al Señor cómo te encuentras donde te has situado y qué esperas de Él.

VIVIR

+ El Señor te busca en tus pobrezas y limitaciones. Mira tu actitud ante las diversas situaciones que te va presentando la vida al hilo de la Palabra de hoy. Mira a tu alrededor. Mírate a ti en tu relación con las personas de tu entorno.

+ ¿Vives como bienaventurado? ¿Qué tiene que ver este texto con tu vida? ¿Y con la forma de tratar a las personas que te rodean? ¿Cómo te llevas con los bienaventurados? ¿Y con los saciados, los que ríen…?

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