Voluntariado con las misioneras de la caridad

El pasado mes de julio Jorge, Borja Solís y yo fuimos a Madrid a hacer dos semanas de voluntariado con las hermanas Misioneras de la Caridad. Allí nos encargábamos de ayudar a enfermos de SIDA y ser monitores de un campamento para niños.

Con los enfermos de SIDA estábamos en las horas en que se levantaban y se acostaban, ayudándoles en la medida de las necesidades de cada uno. Era una labor costosa pero a su vez gratificante porque favorecía el olvidarse uno de sí mismo y dedicarse a los demás. No obstante, eso no implicaba que no hubiese quejas o algún grito por parte de los enfermos, ya que estos padecen, en su mayoría, inmovilidad y fuertes dolores.

En el campamento teníamos niños de 3 a 10 años y nos encargábamos de organizar, junto con monjas y otros voluntarios, procurando que disfrutasen de ese momento especial en el verano. La actividad con ellos consistía en darles de desayunar y (dependiendo del día) impartimos catequesis, sobre las obras de la misericordia, y luego había juegos o nos íbamos a la piscina o de excursión. Y para finalizar el campamento montamos una fiesta con una obra de teatro en la que se representaba la vida de la Madre Teresa de Calcuta.

Todo ello iba siempre acompañado de oración con exposición del Santísimo, Eucaristía diaria y alguna catequesis. La oración y la Misa eran elementos que las monjas nos enseñaron que eran muy necesarias para poder llevar a cabo esa ayuda con una atención a las personas muy especial, pensando siempre en el otro, y que eso que le hacíamos también se lo hacíamos a Jesús.


jaime pizarroJaime Pizarro
Seminarista Diocesano de Bilbao
1º Teología (II Fase)

(Visited 341 times, 1 visits today)

Related posts

Leave a Comment