DISPONERSE

+ Una estampa, un crucifijo o una vela encendida son símbolos externos que pueden ayudarte a interiorizar, a entrar en la presencia del Señor.

+ Déjate llevar por el Espíritu Santo. Pídele que te guíe y que te haga entender el interior del mensaje del texto de hoy. Ábrete a sus mociones. Muéstrate disponible.

+ Ten en cuenta que María fue experta en acompañar los procesos de quienes iban sintiéndose atraídos por el mensaje de Jesús. Pídele que te acompañe también a ti en la escucha, acogida y puesta en práctica de la Palabra de hoy.

LEER 

+ Lee varias veces el texto. Haz pausas de silencio. Haz por profundizar en el texto, tratando de captar por completo su mensaje.

+ Lee en tu Biblia: Lc. 1, 26 – 38

+ ¿Quién anunció a María los planes de Dios? ¿Cuáles fueron las palabras del ángel en el relato? Observa con detenimiento las palabras del ángel durante la escena. Ahora haz lo mismo con las palabras de María.

+ Más luz para profundizar en el texto: Gn. 3, 9-15.20 / Sal. 97, 1-4 / Rom. 15, 4-9  te ayudarán para adentrarte en el texto y saborearlo más.

+  El mensaje de Dios resuena aún en la actualidad. Contiene una gran noticia. Sólo Dios salva y es por su iniciativa. En el Niño que va a nacer esta presente la salvación. Es el Mesías, el Hijo de David, el Rey esperado. Es sobre todo el Hijo de Dios que salva. Por eso se llamará Jesús. María es la persona en quien se realiza la salvación que Dios anuncia por medio del ángel. Su sencillez, su disponibilidad, su sorpresa… quedan patentes en este relato. Inigualable. Para acabar diciendo: “¡Hágase en mí según tu Palabra!”.

ESCUCHAR

+ Ponte a la escucha de la Palabra. Guarda silencio. Déjate sorprender por el Señor. Trata de identificar sus planes para ti. Mira los tuyos desde los suyos.

+ ¿Qué te sugiere la disponibilidad de María? Repite varias veces en tu interior: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.

+ Mira a María. Mira su rostro. Mira su sencillez, su disponibilidad, su capacidad de sorpresa. Mira su serenidad. Mírala orando, discerniendo, obedeciendo… Mira a María poniendo por obra la voluntad de Dios. Mira a María y aprende de Ella. Mírala con cariño y comprensión. No dejes de mirarla.

ORAR

+ Responde al Señor a partir de lo que te ha supuesto la lectura orante y creyente del pasaje de la Anunciación.

+ ¿Qué te hace decir al Señor la actitud de María? Conversa confiadamente con el Señor sobre tus planes en la vida y tu misión a la luz del texto del Evangelio de hoy.

+ Dialoga con el Señor, escucha y habla. Mira qué hay de nuevo en tu corazón a raíz de esta lectura y cuéntaselo al Señor. Ten confianza en que te atiende y te escucha.

VIVIR

+ Evita las teorías y los propósitos voluntariosos. No se trata de echarle muchas ganas, sino más bien de hacer cumplir la voluntad del Señor.

+ ¿A qué acciones concretas te lleva la lectura de hoy? No hagas grandes propósitos que duran poco y sí un par de matices sencillos que puedas repetir con facilidad.

+ Busca el modo de hacer vida el mensaje del Evangelio de hoy a partir de esta experiencia de lectura orante. Revisa la fe que tienes y las situaciones en la que te falta. Revisa tu confianza en el Señor.

TRES TAREAS

1.- Destaca las tres palabras que consideras claves para tu comprensión del texto.

2.- Construye una frase, una especie de antífona breve y sencilla, que resuma el mensaje central de esta lectura para ti.

3.- Encuentra en la lectura una acción pequeña, un gesto sencillo y concreto que poner en práctica para hacer el bien donde vives o trabajas.

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