ELIZBARRUTIKO SEMINARIOA

DISPONERSE

+ Para centrarte en la lectura y abrir el corazón a la escucha, invoca al Espíritu Santo humilde y sinceramente. Evita rutinas y cumplidos.

+ La mejor manera de disponerse es poner el reloj de la voluntad en “Aquí y Ahora”. Aceptar lo que se tiene y como se está y abrir la Biblia queriendo abrir el corazón al Señor.

+ ¿Qué sabes hacer para serenarte y centrar tu atención en lo que haces? ¿Respirar a fondo, ponerte cómodo, alejarte de las preocupaciones…?

LEER 

+ Es bueno hacer varias lecturas: una primera exploratoria y después más detenidamente. Si alguna vez lees en voz alta puede servir.

+ Lee en tu Biblia: Mt. 5, 13-16

+¿Qué hace la sal en los alimentos? ¿Qué nos permite la luz en la oscuridad de la noche? ¿Quiénes son sal y luz en el texto? ¿Cómo es posible dar luz y sabor a otros?

+ Más luz para profundizar en el texto: Is. 58, 7-10 / Sal. 111, 4-8.9 / 1ª Cor. 2, 1-5

 + Los que han recibido las felicitaciones (Bienaventuranzas) que Jesús les ha dirigido (Mt. 5, 1-12), tienen que compartir su alegría y su felicidad por poseer ya el reino. Tienen que contagiar a los demás, tiene que ser sal y luz, dar sabor e iluminar: no pueden esconderse ni esconder todo lo que han recibido. Deben dejarse ver practicando las “buenas obras”. Viéndolos, todos darán gloria a Dios.

ESCUCHAR

+ Para que las palabras calen en el corazón te puede servir la rumia: dedicar unos minutos a repetir suavemente y en silencio la frase o palabra que más te ha impactado durante la lectura. Hacer esto simplifica cosas y acerca al Señor.

+ ¿Qué frase o palabra destacas en esta lectura? ¿Qué tres palabras subrayarías? ¿Recuerdas a personas que han sido para ti sal y luz en tu amistad con Jesús?

+ Mira tu vida en el espejo de la vida de Jesús. No vivimos en islas desiertas. Vivimos en redes sociales, familiares, comunitarias… y en contacto unos con otros. Lo tuyo repercute, sale de ti, contagia, llega a otros, ilumina, se nota, se ve… Predicamos con el ejemplo.

ORAR

+ Descarga tus hábitos de oración de palabras y conceptos. Es mejor hacer silencio reconociendo la presencia del Señor y las maravillas que hace en ti.

+ ¿Cómo distingues entre rezar y orar? ¿Intentas alguna vez entrar en la oración que hace el Espíritu en tu corazón? ¿Notas amor de Dios en la oración?

+ Deja en el Señor lo que está pasando en tu corazón, lo que te duele, lo que te da alegría… Hazlo con mucha confianza. Pídele ser sal y luz donde vives y trabajas…

VIVIR

+ Déjate de grandezas… En lo pequeño y cotidiano está el sabor y el brillo de la luz que da el Señor. Es Él quien va enseñando la sabiduría de avanzar en la vida, paso a paso, poco a poco, día a día, persona a persona…

+ ¿Te ayuda esta lectura a conocerte mejor? ¿Te aceptas tal como eres en realidad o sigues viviendo por encima de tus posibilidades? ¿Aprendes de lo que vives cada día?

+ La oración y los sacramentos es donde se cargan los móviles de la vida de luz y sabor. Sin esto parece que andamos por la calle de la vida hablando solos o generando la luz propia de cada uno y no la del Señor.

TRES TAREAS

  • Destaca las tres palabras que consideras claves para tu comprensión del texto.
  • Construye una frase, una especie de antífona breve y sencilla, que resuma el mensaje central de esta lectura.
  • Encuentra una acción pequeña, un gesto sencillo y concreto que poner en práctica donde vives o trabajas.
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